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El Mundo es Para los Valientes

por | Ago 5, 2019 | Tools, Uncategorized, Vlog | 0 Comentarios

¿Qué crees que diferencia a la gente ordinaria de la gente extraordinaria? ¿Crees que ambos tipos de personas piensan diferente o que simplemente unos llegan alto y otros no por el factor suerte?

Creo que este es un tema delicado, ya que desde mi punto de vista es algo que nos tendrían que haber enseñado desde pequeñitos, tanto en casa como en la escuela. Por otro lado, lo que más me jode de esto no es que no nos lo hayan enseñado cuando éramos pequeños, lo que más me jode es que AHORA MISMO todavía haya gente que te mira raro cuando intentas hablar abiertamente de este tipo de temas.

Hoy quiero hablar del autoconcepto, es decir, de la imagen mental que tienes de ti mismo.

El concepto que tienes de ti mismo desempeña un papel fundamental en absolutamente todo lo que piensas, sientes y haces a lo largo de tu vida. Muchas personas tienen programado un autoconcepto desde la infancia (lo que podría llegar a ser un tanto perjudicial), pero muchas otras se lo van desarrollando con el paso de los años. Es por eso que hay gente que no entiende por qué de pequeños eran súper sociables, hablaban con todo el mundo y se relacionaban con facilidad, pero al llegar a la adolescencia, de repente se convirtieron en personas más tímidas y vergonzosas.

Para explicar esto voy a dividir el vídeo en 3 puntos:

 

Autoconcepto

El concepto que tienes de ti mismo (la forma en la que te ves; soy gordo, soy tímido, soy vago…), es el “programa principal” de tu ordenador subconsciente. Actúa como si fuera un sistema operativo mental. Cada decisión, pensamiento, sentimiento, emoción y experiencia que hayas tenido a lo largo de tu vida, se registra de forma permanente en este sistema operativo y una vez quedo registrado, va a determinar la manera en la que piensas, sientes y actúas, desde ese punto en adelante.

En otras palabras, tu autoconcepto precede y predice los niveles de efectividad que vas a tener en cada aspecto de tu vida. Esto lo que quiere decir es que dependiendo de cómo sea tu autoconcepto, vas a poder rendir más o menos en las diferentes áreas de tu vida.

Ahora bien, una vez que un autoconcepto se forma en un área en particular, poco a poco vas a empezar a actuar de una manera acorde a él. Esto quiere decir que, si piensas y sientes que eres tímido, por congruencia, vas a actuar como una persona tímida independientemente de que tengas o no unas habilidades sociales increíbles.

Es posible que tengas unas habilidades increíbles en áreas como la música, el deporte, o la comunicación… pero si tienes un autoconcepto débil en esas áreas y piensas que no tienes ritmo, que no estás en forma, o que no se te da bien interactuar con la gente, siempre rendirás por debajo de lo realmente puedes.

Tienes un autoconcepto para tu forma de hablar en público… tienes otro en cuanto a tu popularidad… y el más común de todos… para tu físico. Tienes un autoconcepto para cada aspecto de tu vida. Por eso, uno de los hábitos de la gente extraordinaria es tener un pensamiento y un autoconcepto positivo en todas y cada una de las áreas de sus vidas.

Si te gusta el deporte de élite y has visto ruedas de prensa o entrevistas de grandes deportistas, habrás visto cómo todos repiten la misma frase de forma unánime: “No importa lo que digan los demás, no importa lo que piensen los demás, en mi cabeza, soy el mejor”.

 

Zona de Confort

Sea cual sea tu autoconcepto o pensamiento con respecto a X área de tu vida, con el paso del tiempo, se irá convirtiendo en tu zona de confort.

La zona de confort es el mayor obstáculo que vas a encontrar a la hora de mejorar tu rendimiento (da igual a lo que te dediques). Una vez entras en la zona de confort, luchas y haces todo lo posible (inconscientemente) por quedarte en ella aun sabiendo que tu rendimiento siempre será mucho más bajo.

Lo que poca gente sabe, es que un paso más allá de la zona de confort, se encuentra la zona de aprendizaje.

En la zona de aprendizaje es donde se encuentran todas aquellas cosas que no alcanzamos a ver en nuestra zona de confort, es donde vamos a poder experimentar, conocer, innovar, aprender…

Por ejemplo: Viajar a la misma playa todos los veranos es tu zona de confort, sin embargo, visitar ciudades diferentes alrededor del país, es tu zona de aprendizaje. Comer todos los días en el mismo sitio al salir de la oficina es tu zona de confort; probar nuevos restaurantes e ir a sitios a los que jamás te hubieras imaginado que entrarías por voluntad propia, es tu zona de aprendizaje.

Ahora bien, un paso más allá de la zona de aprendizaje se encuentra la zona prohibida.

La zona prohibida es esa zona en la que pueden ocurrirte cosas horribles, y es por ello que la gente suele intentar que no vayas diciéndote cosas como: “No! No lo hagas ¿y si sale mal?”, o refranes como: “Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”.

La gente piensa que cuando sales de la zona de confort, esta desaparece y que nunca vas a poder volver a ella, sienten como si les fueran a quitar una red de seguridad, pero es totalmente falso.

Cuando sales de la zona de confort, esta no desaparece, sino que se expande, evolucionas y coges una ventaja frente al resto del mundo, ya que gracias a haber pasado por la zona de aprendizaje, vas a ser capaz de moverte como pez en el agua en situaciones en las que todos los demás se encuentren incómodos.

La clave para lograr un mejor rendimiento, y desarrollar los mismos hábitos que los grandes, es aumentar tu autoconcepto a través de los patrones de pensamientos positivos.

Aunque suene a frase de gurú, esto es así. Puedes conseguir muchísimo más cambiando tus pensamientos y, sobre todo, tus sentimientos y emociones sobre las capacidades que tienes en cualquier área de tu vida. Cambiando simplemente el enfoque, cambiando simplemente el pensamiento, vas a ser capaz de multiplicar tus resultados incluso x10.

 

Autoideal

Todos tenemos un autoideal, todos tenemos una imagen mental de cómo nos gustaría llegar a ser algún día.

Un autoideal, es una imagen que tienes de ti mismo como si ya fueras la persona que quieres llegar a ser.  Es como una versión mejorada, digamos que es algo así como un 2.0. Esta versión tuya 2.0 se compone principalmente de todos los sueños, esperanzas y metas, sumado a las principales cualidades de todas aquellas personas que admiras o has admirado a lo largo de tu vida.

Quiero que entiendas que no se trata de ser perfecto, no se trata de ser un superhéroe, se trata de ser la persona que quieres llegar a ser.

Desde mi punto de vista, el éxito en la vida se trata de llegar desde un punto A (quien eres hoy), hasta un punto B (quien quieres ser). El problema es que para llegar hasta el punto B, tienes que hacer algo diferente, es decir, que los recursos los que cuentas en este momento, no te van a convertir en esa persona.

Tenemos un refuerzo positivo acerca de las cosas que hemos conseguido en el pasado y creemos que por arte de magia también nos las merecemos en el futuro, pero no es así.

Hay una frase que lo explica a la perfección: “Las creencias y acciones que te trajeron hasta aquí, están impidiéndote llegar allí”… o como dijo Albert Einstein: “Es una locura hacer lo mismo una y otra vez, pero esperar un resultado diferente”.

Sea quien sea la persona que quieres ser, no lo serás pensando como lo has hecho hasta ahora. Si quieres resultados diferentes, debes convertirte en una persona diferente.