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El hack nº1 de la productividad

por | Feb 5, 2020 | Mindset

Este sesgo es muy importante ya que es un cóctel explosivo. La dificultad que tenemos para frenar las pérdidas, sumado a la dificultad que tenemos para tomar riesgos hace que este sesgo cognitivo sea letal. La combinación de estos dos factores se conoce como el sesgo de costo hundido, también llamado efecto Concorde. Este nombre hace referencia a un proyecto de aviación multimillonario entre Gran Bretaña y Francia que duró décadas y terminó siendo un desastre por el simple hecho de que ambos gobiernos se negaron a dar marcha atrás, aún sabiendo que estaban perdiendo dinero, debido a los recursos que habían invertido hasta el momento. En otras palabras, el costo hundido es una inversión que nunca vas a poder recuperar.

En una cabeza completamente lógica y racional, lo normal sería aceptar la pérdida de la inversión y seguir adelante, pero aquí es donde nuestra mente nos pone la trampa y nos hace creer que por algún lado debe haber un retorno de la inversión.

Imagina que has comprado una entrada para el cine… pero que por la noche no tienes ganas de ir. Te sientes obligado ya que sabes que no vas a poder recuperar el dinero de la entrada, y a pesar de que sabes que no vas a disfrutar de la noche (y que sería mucho más productivo que darte en casa), terminas yendo por el bien de tu inversión hundida.

El sesgo de costo hundido se alimenta, en parte, a través de nuestro deseo subconsciente de prevenir pérdidas por encima de obtener ganancias (hablaré de esto en otro artículo), también conocido como aversión a la pérdida. Esto significa que, subconscientemente, cuando se nos ofrecen dos opciones, tendemos a elegir el camino que nos asegura menos pérdidas en lugar de arriesgarnos a elegir el camino que nos ofrece una ganancia potencial, independientemente de cuanto podamos ganar.

Recuerda que el tiempo es más importante que el dinero. Es posible que no puedas recuperar tus perdidas, pero puedes pasar los próximos meses o años viviendo de una manera más inteligente. Aunque suene a cliché, si pierdes 100€, es muy probable que los recuperes al cabo de un tiempo. De lo contrario, si pierdes 100 días, no los vas a recuperar en tu vida.

Debes aprender a sentirte cómodo con la pérdida. Es cierto que no puedes llegar a sentirte totalmente cómodo perdiendo, pero confía en mí, adquirir el hábito y la mentalidad de estar totalmente tranquilo con la pérdida, y dejar pasar una mala inversión, es uno de los mejores hábitos que puedes desarrollar.

 

Madrid, 2020
William